Mi mujer

Dudo que alguna vez haya escuchado de la existencia del Día Internacional de la Mujer. Mucho menos de las 129 mujeres que murieron quemadas en una fábrica por reclamar mejoras en sus condiciones laborales. Maruca es una mujeraza condensada en un cuerpito que, con suerte, llega al metro sesenta de estatura.

Maruca es María Esther Chávez. Tiene la voz suave y tenue. Estás obligado a prestarle atención cuando habla. Una, porque no levanta la voz. Dos, porque la cadencia al arrastrar las erres es un arrullito. De esos que te envuelven. Sigue leyendo