La madre polaca

Hasta hace algunos años, algunos cruces con mi madre terminaban de la siguiente manera:

“- Pero será posible que seas tan dramática?! Hay que joderse!
– Algún día vas a ser madre y te vas a acordar…”

Hoy, cuando el destino se encapricha en mostrarme el otro lado de ese diálogo, ella sonríe:

“- ¿Y? ¿Viste que te ibas a acordar?”.

Y sí, lo recuerdo. Y sí, sonrío. Y le pido, entre órdenes e insultos fingidos, que me acaricie en su regazo como cuando todavía cabía allí. “Así de enorme como soy, sigo siendo tu hija, y a los hijos se los cuida”. Siempre y todavía.

image

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>